"En el Ayuntamiento contamos con los mejores profesionales en cada materia"

Entrevistamos a ELOY CUÉLLAR, Gerente de la ciudad en el Ayuntamiento de Madrid.

La Gerencia de la ciudad es una de las áreas menos conocidas del Ayuntamiento de Madrid pero también una de las que tiene más competencias. Este departamento asume todo lo relativo a las relaciones laborales, los Recursos Humanos, la Inspección General, la Asesoría Jurídica, la formación de los trabajadores o la informática y las nuevas tecnologías, entre otras funciones. Es la sala de máquinas del consistorio madrileño, como le gusta decir al gerente de la ciudad, Eloy Cuéllar.

Cuéllar es una persona volcada en su trabajo y a la que le gusta pasar desapercibida, a pesar de sus responsabilidades dentro del consistorio. Nunca se desprende de su acreditación, que siempre lleva colgada al cuello, y la mayoría de sus jornadas laborales se alargan más allá de las diez de la noche. Trabaja sin descanso para que las diferentes áreas de gobierno puedan desarrollar con eficacia las políticas públicas.

Es el responsable de la gestión de los 26.600 empleados públicos que dependen del Ayuntamiento y está convencido de que la institución cuenta con los mejores profesionales en cada materia: arquitectos, urbanistas, economistas, bomberos, personal médico, policías, agentes de movilidad, personal de emergencias, juristas, personal administrativo, técnicos deportivos, o el personal de los servicios sociales, remarca Eloy Cuéllar en la siguiente entrevista.

La figura del Gerente de la ciudad de Madrid es poco conocida entre los ciudadanos. ¿Cuál es el trabajo y cuáles son las responsabilidades de su cargo?

Es una figura novedosa en el Ayuntamiento de Madrid. Yo llevo desempeñando la función de gerente desde hace un año. Básicamente, la Gerencia lleva todo lo que hace referencia a las relaciones laborales, la planificación de Recursos Humanos, la Inspección General de Servicios y la Asesoría Jurídica, que es un órgano muy importante puesto que emite los informes necesarios y preceptivos en muchas tramitaciones.

El régimen jurídico también depende de la gerencia. Esta dirección se encarga de toda la estructura e infraestructura institucional y de emitir los informes que tienen que ver con los acuerdos de competencias. La formación de los empleados públicos también forma parte de la gerencia, así como todo lo relacionado con las nuevas tecnologías en el Ayuntamiento de Madrid, a través del organismo autónomo IAM.

En definitiva, tratamos de dar servicio, soporte, para que todas las direcciones generales, todas las áreas de Gobierno, puedan desarrollar políticas públicas de la mejor manera. La Gerencia es una estructura de apoyo, tratamos de pasar inadvertidos y de hacer que la gestión municipal funcione de la mejor manera.

No son pocas todas estas competencias.

Sí, es apasionante, un trabajo muy entretenido, no paramos. Nuestro éxito sería que las áreas estuvieran lo mejor atendidas posible, tanto en materia de recursos humanos, como en soporte tecnológico así como en materia de asesoría jurídica. Es decir, nuestra voluntad es ser ágiles y gestionar con rapidez, dando facilidades y tratando de que todo esté a punto para que las áreas de Gobierno, que son las auténticas protagonistas del cambio de la ciudad, presten los mejores servicios.

Más de 26.000 trabajadores públicos dependen del Ayuntamiento de Madrid. Pocas empresas tienen a su cargo una plantilla tan amplia.

Son 26.600 los empleados públicos que dependen directamente del Ayuntamiento pero alcanzamos una cifra mucho más alta si hablamos de todas las personas que trabajan en proyectos para la ciudad. El Ayuntamiento tiene un impacto importante en la ciudad, tanto por su actividad intrínseca como por los servicios que presta.

¿Cómo se gestiona un capital humano de estas características de manera eficaz?

Con mucha ilusión y con muy buenos equipos. En el Ayuntamiento contamos ahora mismo con los mejores profesionales en cada materia: arquitectos, urbanistas, economistas, bomberos, personal médico, policías, agentes de movilidad, personal de emergencias, juristas, personal administrativo, técnicos deportivos, o el personal de los servicios sociales, auténticos héroes y heroínas a la hora de resolver los problemas cotidianos de las personas. Por otro lado, la dirección general de recursos humanos, el organismo Informática Ayuntamiento de Madrid (IAM) o la asesoría jurídica cuentan también con un plantel de profesionales que hacen que la labor sea mucho menos complicada y, a nivel particular, hacen que yo me encuentre con un respaldo absoluto de quienes conforman la gerencia a la hora de desempeñar mi labor.

¿Cómo se gestiona todo este talento y cómo se retiene?

Tenemos una iniciativa que se llama la Lonja del Talento, que trata de identificar los perfiles de la personas que trabajan en la institución y que van más allá de los cometidos que tienen asignados. Por ejemplo, nosotros nos encontramos con un empleado público con posibilidad de trabajar en Silicon Valley, pero que ha decido quedarse en Madrid y seguir en el Ayuntamiento. La Lonja del Talento nos ha servido para descubrir que, aparte del trabajo que desempeñaba aquí, esta persona estaba capacitada para trabajar en análisis de datos e inteligencia artificial. Por este motivo, actualmente está involucrada en un proyecto más acorde a su perfil.

Con iniciativas como la Lonja del Talento, te das cuenta de que empleados públicos destacan en diversos campos y brillan en diferentes materias y que, a veces, sus capacidades son mayores que las determinadas por las pruebas de acceso que en su día superaron. Nosotros queremos identificar estos perfiles para posteriormente desarrollar el talento y ponerlo a disposición de la institución y de la ciudad. Una Administración inteligente es aquella que es capaz de poner en marcha los mecanismos necesarios para canalizar todo el talento de las personas que la integran.

También hemos iniciado un proyecto con MediaLab, los laboratorios de innovación en la gestión, que tratan de aprovechar las sinergias de las ideas que nos proporcionan los ciudadanos con el conocimiento técnico de los equipos internos. La relación entre la ciudad y la administración se tiene que cuidar y nosotros trabajamos para que esa relación se identifique y se intensifique lo máximo posible.

Es habitual asociar a las administraciones públicas y locales a un laberinto burocrático. ¿Qué se ha hecho y qué se está haciendo desde el Ayuntamiento de Madrid para simplificar los trámites administrativos?

En el Ayuntamiento proporcionamos certificados de empadronamiento, ponemos en marcha actividades extraescolares, deportivas, protocolos medioambientales o regulamos el tráfico de la ciudad. Intervenimos mucho en la vida cotidiana de las personas, por este motivo la Inspección General de Servicios trabaja en la simplificación de todos estos trámites.

Es verdad que las administraciones públicas tenemos fama de burócratas. Pero hay que tener en cuenta que muchos de los trámites de la Administraciones Públicas son garantistas, son garantía para el ciudadano. Por ejemplo, cuando se pone un quiosco en la calle nadie quiere electrocutarse al tocarlo. Para que eso no suceda tiene que haber una serie de informes preceptivos que garanticen que todo se hace conforme a la normativa. Esto es una garantía para la ciudadanía pero también es verdad que no debería suponer un problema de agilidad.

Estamos agilizando al máximo los trámites. También estamos trabajando mucho en la revisión de los procesos administrativos para quitar aquello que no añade valor a la ciudadanía. Hay un proyecto en los distritos de Madrid y otro en las áreas de gobierno para la simplificación administrativa. También contamos con la iniciativa ‘Lenguaje Claro’ del área de Participación Ciudadana y Gobierno Abierto que habla sobre cómo podemos mejorar el lenguaje administrativo que utilizamos para que sea entendido por la ciudadanía.

¿Qué papel juegan las nuevas tecnologías en esta simplificación de la administración municipal?

Son fundamentales, pero creo que no debemos olvidar que son un instrumento. Eso significa que para mejorar un proceso, primero hay que pensar y repensar el mismo para saber cómo pueden ayudarnos las nuevas tecnologías.

Hay innovaciones que facilitan muchísimo el trabajo, iniciativas como la compra pública innovadora o la feria tecnológica del IAM en la que participaron empresas privadas y áreas municipales. Esto implica compartir conocimiento y que cualquier innovación que se produzca en el mercado se pueda incorporar de manera inmediata a la administración pública. Siempre con la prevención de que hay que hacer una adaptación enfocada al ciudadano. Nuestra búsqueda de valor es de un valor público e implica considerar al ciudadano como algo más que un cliente. La ciudadanía también es dueña de la institución y es a quien tenemos que rendir cuentas.

¿Cuál es el secreto para la gestión municipal eficiente de una ciudad de 3,2 millones de habitantes como Madrid?

Para mí, el primero es la honestidad. Sin honradez y sin ética no sería posible. Otra clave es ser receptivo. Tenemos que integrar las críticas de los ciudadanos e interpretarlas como una oportunidad para mejorar lo que hacemos y cómo lo hacemos. Otra clave es el compromiso con la institución y con la ciudad. Para desarrollar políticas públicas tenemos que contar con todos. Honestidad, participación ciudadana, compromiso y dar lo mejor de nosotros mismos para llevarlas a cabo.

¿Ofrece el Ayuntamiento una gestión municipal de calidad?

Creo que el Ayuntamiento ofrece unos buenos servicios públicos pero sabemos que nunca es suficiente, que tenemos que mejorarlos cada día porque los servicios públicos igualan las posibilidades de las personas. Es cierto que las administraciones públicas han tenido dificultades en los últimos años con los famosos recortes, eso ha hecho que tengamos menos recursos humanos de los que necesitamos para dar un mejor servicio, pero estamos en el buen camino. Ahora no debemos relajarnos.

Eloy Cuellar, gerente de la ciudad, en su despacho durante la entrevista.

 

La plataforma de participación ciudadana ‘Decide Madrid’ y el software Consul han recibido el reconocimiento de la comunidad internacional. ¿Qué relación ha tenido el Ayuntamiento con el desarrollo de esta herramienta?

Hemos contado con un genio que se llama Pablo Soto, que es un enamorado de las nuevas tecnologías y ha conseguido que un software como el de Madrid se utilice en Buenos Aires, Nueva York y en otras muchas ciudades. El corazón de ‘Decide Madrid’ se llama Consul y lo hemos abierto y puesto a disposición del mundo, de todo el que quiera usarlo; la gente lo está utilizando porque funciona bien y ya llega a cientos de miles de ciudadanos. Pablo Soto ha hecho un gran trabajo, es como para sacar pecho.

El consistorio ha hecho una apuesta decidida por la innovación y la tecnología. ¿Podemos hablar de Madrid como una ciudad a la vanguardia tecnológica y digital?

Madrid es una ciudad que tiene muchas características positivas, entre las que se encuentra su apuesta por las nuevas tecnologías. En este sentido, estamos aprovechando las oportunidades que éstas nos ofrecen como los sistemas de información y comunicación para tratar de mejorar el servicio y su posición global.

Las empresas tecnológicas se han fijado en Madrid porque ofrece oportunidades y tenemos personas muy formadas. Hay un montón de gente joven susceptible de aprovechar la revolución tecnológica y, dentro de nuestras posibilidades y competencias, deberíamos garantizar que eso sucede en un entorno de buenas condiciones laborales.

Realidad virtual y aumentada, blockchain, big data… ¿para cuándo esta tecnología al servicio de los ciudadanos?

Entendemos que estas tecnologías son muy útiles y hemos tenido contactos con empresas que trabajan con blockchain y big data. La inteligencia artificial va a ser el próximo reto en las grandes ciudades.

Si el siglo XIX fue el siglo de los imperios y el siglo XX el de los estados nación, las ciudades serán el motor del cambio en el siglo XXI. La ciudad es un lugar privilegiado en el que se produce la interacción entre personas diversas. De esa interacción y de esa diversidad surgen ideas muy buenas y elementos muy positivos.

Las organizaciones inteligentes son aquellas que tienen una buena relación con su entorno y eso sólo es posible si se parecen a la sociedad en la que actúan. Las Administraciones Públicas necesitan reforzarse y abrirse a la incorporación de jóvenes. Cuanto antes lo hagamos mejor. No podemos olvidar que la Administración Pública es un instrumento al servicio de las sociedades. Allí donde hay una Administración Pública eficiente y consolidada hay una sociedad más segura y con mayor calidad de vida.

¿Nos puede hablar de los servicios digitales del Ayuntamiento que más ayudan a los madrileños en su día a día?

Un autobús de la EMT es un perfecto ejemplo de gran instrumento tecnológico. Puedes recargar tu móvil, acceder a la red wifi, puedes saber exactamente cuándo llega el autobús y cuál es tu itinerario. Son cambios digitales que mejoran nuestra calidad de vida, que influyen en nuestra vida cotidiana.

Las tecnologías también nos sirven para mejorar los servicios o conocer cuáles son los problemas a resolver. Incluso Línea Madrid atiende a la ciudadanía a través de su cuenta de Twiter. Por ejemplo, tenemos una aplicación que se llama ‘Avisos Madrid’ mediante la cual los ciudadanos pueden informarnos de cualquier incidencia en la vía pública, lo que nos sitúa ante el reto de solucionarlo.

También tenemos aplicaciones para el planeamiento y mantenimiento urbano y el seguimiento de las gestiones. Las aplicaciones son útiles si los procesos están bien definidos y optimizados. Hace 30 años la administración pública solo tramitaba papeles y actualmente cada vez tenemos un funcionamiento más digital. Aún así, nos queda mucho por avanzar.

¿Qué retos de futuro tiene el Ayuntamiento desde el punto de vista administrativo y organizativo?

El principal reto de las ciudades es su sostenibilidad, social, económica y medioambiental. Eso implica que, cada vez en mayor medida, las políticas públicas y los proyectos para la ciudad serán más transversales y afectarán a diferentes áreas de gobierno. Por este motivo tenemos que repensar el sistema de gestión. Debemos ir hacia un modelo más integrado, donde las diferentes áreas compartan conocimientos, recursos y sean capaces de generar proyectos integrales.

Pienso que es particularmente importante desarrollar políticas públicas eficaces para dar respuesta a la desigualdad, lo que pasa por medir, evaluar e identificar los factores clave en la mejora de la actuación pública.

Respecto al desarrollo económico de la ciudad, pienso que debe ser equilibrado. La mejor gobernanza es aquella que cuenta con todos los sectores e incorpora lo mejor de cada uno. Ciudadanía, empresas, asociaciones, fundaciones, colectivos, etc., deben contar en las decisiones y participar en la definición de escenarios futuros. En la medida que Madrid sea un proyecto común tendremos las mejores perspectivas de futuro.

Este gobierno está siendo muy valiente en materia medioambiental. Está promoviendo protocolos medioambientales muy avanzados y está implantando Madrid Central. La ciudad solamente será viable si es sostenible medioambientalmente y para que esto suceda se están tomando decisiones.

Finalizo diciendo que el reto de la Gerencia de la Ciudad está en garantizar el mejor soporte para la gestión de las diferentes Áreas de Gobierno, trabajando duro, con eficiencia y humildad para que la maquinaria funcione a pleno rendimiento.