“La regeneración urbana de Madrid despierta el interés internacional”

Entrevistamos a SILVIA VILLACAÑAS, Responsable de la Oficina de Planificación Estratégica

Madrid se ha convertido en un referente mundial en materia de desarrollo urbano sostenible gracias a proyectos innovadores como el presentado en Cannes para el concurso Reinventing Cities, un certamen que busca diseños urbanos comprometidos con la lucha contra el cambio climático. Otros foros internacionales como la iniciativa de Ciudades C40 servirán al Ayuntamiento para proyectar el Madrid del futuro.

Pero la regeneración urbana de la capital no solo pasa por la reducción de emisiones de carbono sino que prevé otras actuaciones como las contempladas en el Plan Madrid Recupera. Una iniciativa impulsada desde el consistorio que tiene como objetivo convertir la capital en una ciudad más equilibrada en la que no existan diferencias entre los barrios del centro y la periferia.

La regeneración de algunos distritos y espacios abandonados e infrautilizados de Madrid así como la remodelación y modernización de otros más céntricos, son la base del nuevo plan urbano del Área de Desarrollo Urbano Sostenible que desarrolla la oficina de Planificación Estratégica que lidera Silvia Villacañas Beades, con la que hablamos en esta entrevista.

¿Cómo será el Madrid del futuro en el que trabaja el departamento que usted dirige?

Madrid podría ser una ciudad más equilibrada, donde no existan diferencias tan acusadas entre los barrios del centro y de fuera de la M-30. Para reducir estas diferencias, se rehabilitarán edificios y espacios públicos de la periferia con criterios de sostenibilidad urbana para atraer a la población joven con una oferta de vivienda de calidad y bien localizada. También se desarrollarán operaciones urbanísticas que pondrán en valor vacíos urbanos.

El Plan Madrid Regenera es una de las principales apuestas del Ayuntamiento sobre desarrollo urbano a corto y medio plazo. ¿En qué consiste?

Es un plan estratégico con un programa de actuaciones para los 15 distritos de la ciudad con mayor índice de vulnerabilidad urbana. Hay propuestas para la recuperación de las 11 plazas periféricas más identitarias, la revitalización de grandes polígonos industriales o la rehabilitación de extensas promociones de vivienda de los años 50.

Los madrileños y los visitantes percibirán variaciones en los hábitos de movilidad urbana con calles más amables para el peatón y la bicicleta, mejoras en los edificios, fachadas y entornos más cuidados y saludables. Surgirá una nueva geografía urbana. Aún estamos en una fase muy temprana de desarrollo pero los enfoques y las metodologías del Plan están despertando el interés de otras ciudades y de los círculos académicos.

¿La regeneración urbana puede atraer a nuevos visitantes, inversores o estudiantes?

Por supuesto, las ciudades se regeneran y crecen poniendo en valor espacios abandonados, infrautilizados o desconocidos. Las grandes ciudades ofrecen cada vez más espacios alternativos al centro, es una seña de madurez. Creemos que puede atraer a turistas, trabajadores, estudiantes e inversores que estén más comprometidos con los valores sociales y ambientales.

 

Vista general de la Gran Vía en una recreación en la que se muestra su aspecto tras su remodelación.
Vista general de la Gran Vía en una recreación en la que se muestra su aspecto tras su remodelación.

 

Hay importantes proyectos que cambiarán dos de las principales arterias de la ciudad, la calle Alcalá y la Gran Vía. ¿Qué aportará la transformación de estas dos vías?

Aportará una mejora sustancial del entorno de proximidad de los residentes porque se trata de calles con una intensidad peatonal muy elevada. Se ampliará el espacio peatonal, habrá menos ruido y menos contaminación. La transformación de estas dos vías puede marcar el camino para la modificación de otras calles. Actualmente, nos encontramos en un proceso de recuperación de los bulevares, al contrario que en los años 60 y 70.

La capital forma parte de la iniciativa Ciudades C40. ¿Cuál es el principal objetivo de este grupo de ciudades?

El objetivo es liderar la transformación necesaria para avanzar en la reducción global de las emisiones de carbono. El cambio climático es actualmente una cuestión transversal a todas las políticas públicas pero no puede ser el único argumento para orientar los objetivos de la regeneración. Es necesario reducir emisiones derivadas de la climatización de edificios, pero también hay problemas sociales y económicos que la población considera prioritarios.

Uno de los programas de C40 en los que participa Madrid es Reinventing Cities. ¿En qué consiste y en qué medida beneficia a la ciudad?

Reinventing Cities es un concurso internacional que promueve un nuevo tipo de urbanismo basado en la innovación. Para ello, hay que ofrecer nuevas actividades y usos para la ciudad, así como la incorporación de nuevos profesionales, expertos en medio ambiente, sociólogos, emprendedores, gestores culturales o diseñadores

 

Mesas redondas durante el Meet Up del Concurso Reinventing Cities celebrado en La Nave.
Mesas redondas durante el Meet Up del Concurso Reinventing Cities celebrado en La Nave.

 

¿En qué otros proyectos internacionales participa Madrid en materia de regeneración urbana?

Participamos en el proyecto europeo Civitas Eccentric, que promueve soluciones innovadoras a la movilidad sostenible en los distritos más alejados del centro. En este proyecto trabajamos con Estocolmo (Suecia), Munich (Alemania), Turku (Finlandia) y Ruse (Bulgaria), para desarrollar medidas relacionadas con la movilidad peatonal y ciclista en Puente y Villa de Vallecas.

También participamos en el proyecto Sunrise, relacionado con la movilidad peatonal, la gestión del aparcamiento y la logística urbana y que comienza este 2018.

¿Cuáles son los mayores problemas y principales retos de las grandes urbes del siglo XXI en materia de regeneración urbana?

Los mayores problemas son la desigualdad social y el cambio climático. Hay que desarrollar políticas públicas e inversiones correctoras de desequilibrios sociales y económicos. También hay que reducir las emisiones de CO2 a través de la rehabilitación de edificios y de una política de movilidad más sostenible. Actuar en estos dos ámbitos permite mejorar la calidad de vida y la salud de la población. No es solo un problema global también es local.